|
EL
TERMO

Cuando el frío
se hace sentir, hay pocas cosas más reconfortantes que tomar una
taza de líquido caliente, ya sea éste un caldo, una infusión, o
un café.
Si a ello
agregamos que uno es uruguayo, argentino o "gaúcho" de Río
Grande do Sul, el mate es algo infaltable.
Para esas
ocasiones es muy útil contar con un recipiente isotérmico, al que
comúnmente llamamos termo.
Los termos
responden siempre al mismo principio: dos recipientes, uno exterior
y otro interior, separados por un material aislante.
La cuba
exterior puede ser de aluminio, acero inoxidable o plástico.
En los termos
comunes, la ampolla interior es de vidrio,
generalmente con una cámara de aire entre dos paredes, que actúa
como un buen aislante. El inconveniente es que son muy suceptibles a
los golpes, cuando luego del sonido de una pequeña explosión,
observamos como el líquido se escurre por la base del termo. Por lo
que no son recomendados para llevarlos en una excursión.
Otros
fabricantes ofrecen ampollas interiores de plástico (polietileno)
especialmente tratado para soportar temperaturas de 100ºC (cuanto más
caliente metamos el líquido más tiempo se mantendrá la
temperatura). El relleno aislante suele ser espuma de poliuretano o
de polietileno. (Algunos termos modernos han sustituido la espuma
aislante por una cámara al vacío, con muy buenos resultados.)

Los mejores
termos son los que están fabricados íntegramente con acero
inoxidable, fuertes y muy resistentes, pero a cambio son más
caros y pesados.
Algunos
ejemplares pueden conservar la bebida caliente más de 24 h. La
mayor pérdida de calor se produce por la boca, por lo que debemos
prestar mucha atención al acabado en esta parte al adquirirlos.
La mayor
desventaja de los termos es su volumen y peso. Por ejemplo, un termo
de 0,5 litros ocupa tanto sitio como una cantimplora de 1 litro.
Sin
embargo si el volumen no es determinante, debemos prestar atención
al peso, comparando entre los diversos modelos. A veces
encontraremos termos de medio litro de capacidad que pesan 20 gr.
menos que otro de un litro (vacíos, claro).
Cantimploras
isotérmicas

Algunos
fabricantes comercializan cantimploras isotérmicas. Los hay de dos
tipos: una bolsa de polietileno multifilm metalizado cubierto por
una fina película aislante y protegido por una funda de nailon; y
las rígidas, que son termos en toda regla, pero sin componentes metálicos.
Estas últimas son botellas de plástico apto para alimentos
envueltas por una masa rígida de espuma de polietileno de alta
densidad protegida por una funda textil resistente. Algunos modelos
vienen preparadas para ser transportados como riñoneras.
La relación
volumen-rendimiento térmico de estos modelos no es muy favorable.
Aunque a su favor cuenta con un precio bastante económico.
Fundas aislantes
Consciente de los problemas de volumen y capacidad que tienen los
termos, los mismos fabricantes idearon como alternativa las fundas
térmicas para cantimploras tradicionales, un sistema
bastante más barato, cómodo y ligero, pero también menos eficaz a
la hora de mantener los líquidos calientes.
Como sucede
con los termos, hay muchos modelos de fundas térmicas, pero en el
fondo todas son iguales: se trata de envolver la cantimplora con un
material aislante que suele ser espuma de poliuretano, de
polietileno o planchas de goma espuma. El exterior puede ser de
nailon, cordura o cualquier otro tejido flexible pero resistente. La
cantimplora o botella hace las veces de ampolla interior.
Las ventajas
de este sistema son su reducido precio, peso ligero y que no añade
casi volumen al de la cantimplora. Esto último es aún más si se
combina con un recipiente flexible de polietileno (botella de
refresco).
Entre sus desventajas,
su capacidad aislante es muy limitada. Las mejores fundas pueden
mantener un líquido caliente poco más de 4 o 5 horas.
Hay que tener
en cuenta, además, que si usamos una botella de refresco, no
podemos llenarla con agua hirviendo ya que deformaríamos el envase,
además de quitarle flexibilidad.
También hay que tener
cuidado con las cantimploras de aluminio. A no ser que lleven un
tratamiento especial, hay que evitar llenarlas con líquidos ácidos
(jugos) o agua hirviendo, ya que el aluminio puede desprender
toxinas.
de Aventuranatural.com
|